Otitis del nadador en verano
Otitis del nadador en verano: la infección de oído que puede arruinar tus vacaciones

Hay pocas cosas más molestas en verano que tener que dejar de bañarte porque cada vez que el agua entra en el oído sientes un dolor intenso. Lo que comienza como una pequeña molestia puede convertirse en una infección muy dolorosa que obliga a abandonar la piscina o la playa durante varios días.
La llamada otitis del nadador es una de las consultas más frecuentes durante los meses de calor, especialmente entre junio y septiembre. Aunque recibe este nombre porque suele aparecer tras nadar con frecuencia, la realidad es que cualquier persona puede padecerla, incluso aunque solo se haya dado unos cuantos baños durante las vacaciones.
La buena noticia es que, en la mayoría de los casos, puede prevenirse siguiendo unas sencillas recomendaciones. Y si aparece, un tratamiento precoz ayuda a aliviar el dolor rápidamente y evita complicaciones.
En este post te cuento qué es exactamente la otitis del nadador, cuáles son sus síntomas, por qué aparece con tanta frecuencia en verano y qué puedes hacer para prevenirla y tratarla correctamente.
¿Qué es la otitis del nadador?
La otitis del nadador, también conocida como otitis externa, es una inflamación o infección del conducto auditivo externo, es decir, del canal que comunica el exterior con el tímpano.
No debe confundirse con la otitis media, que afecta a la parte interna del oído y es mucho más frecuente en niños pequeños.
En la mayoría de los casos, la infección está provocada por bacterias que aprovechan un ambiente cálido y húmedo para multiplicarse. El agua retenida dentro del oído modifica el equilibrio natural de la piel del conducto auditivo y facilita la proliferación de microorganismos.
Por eso es tan habitual durante el verano, cuando pasamos horas en piscinas, playas, parques acuáticos o practicando deportes acuáticos.

¿Por qué aparece más en verano?
El calor y la humedad crean el escenario perfecto para que aparezca esta infección.
Cuando el agua permanece dentro del oído durante mucho tiempo:
- La piel del conducto auditivo se reblandece.
- Disminuye la protección natural que proporciona el cerumen.
- Se altera el pH del oído.
- Las bacterias encuentran un ambiente ideal para crecer.
Además, existen otros factores que aumentan el riesgo:
- Bañarse muchas veces al día.
- Permanecer largos periodos en la piscina.
- Utilizar auriculares durante horas con el oído húmedo.
- Limpiar el oído con bastoncillos.
- Tener eccema o dermatitis.
- Rascarse el oído con frecuencia.
Un dato curioso es que la mayoría de las personas piensa que el cerumen es «suciedad», cuando en realidad actúa como una auténtica barrera protectora frente a bacterias y hongos.
Eliminarlo de forma excesiva deja el oído mucho más desprotegido.
Síntomas de la otitis del nadador
Uno de los primeros signos suele ser una ligera molestia que muchas personas confunden con agua atrapada dentro del oído.
Sin embargo, conforme pasan las horas aparecen síntomas mucho más característicos.
Dolor intenso
Es el síntoma más frecuente.
Suele empeorar al:
- tocar la oreja
- mover el pabellón auricular
- presionar el pequeño cartílago situado delante del oído (trago)
- masticar
Este dato ayuda a diferenciarla de otros problemas del oído.
Picor
Muchas personas notan primero un intenso picor antes incluso de que aparezca el dolor.
Aunque resulte difícil, es importante no rascarse.
Sensación de oído taponado
La inflamación del conducto auditivo produce sensación de presión y disminución de la audición.
No significa necesariamente que exista pérdida auditiva permanente.
Secreción
En algunos casos puede aparecer líquido transparente, amarillento o incluso con mal olor.
Nunca debe introducirse algodón dentro del oído para intentar absorberlo.
Enrojecimiento e inflamación
La piel del conducto auditivo se inflama y puede llegar a estrecharse tanto que dificulte la aplicación de las gotas.

¿Quién tiene más riesgo de sufrirla?
Aunque cualquiera puede desarrollarla, algunos grupos presentan mayor riesgo:
- Nadadores habituales.
- Niños.
- Personas que practican surf o paddle surf.
- Buceadores.
- Usuarios de audífonos.
- Personas con diabetes.
- Personas con dermatitis atópica.
- Personas con psoriasis.
- Usuarios frecuentes de auriculares intrauditivos.
Cómo prevenir la otitis del nadador
La prevención es, sin duda, el mejor tratamiento.
Con unos pequeños hábitos puedes reducir muchísimo el riesgo de padecerla.
1. Seca bien los oídos después del baño
Es probablemente la medida más importante.
Puedes hacerlo:
- inclinando la cabeza hacia ambos lados
- secando la parte externa con una toalla
- dejando que el agua salga por gravedad
No hace falta introducir nada dentro del oído.
2. Evita los bastoncillos
Este consejo merece repetirse.
Los bastoncillos:
- eliminan el cerumen protector
- producen pequeñas heridas
- empujan la cera hacia el interior
- favorecen infecciones
Los oídos no necesitan limpiarse por dentro.
Se limpian solos.
3. Utiliza tapones si eres propenso
Las personas que sufren varias otitis cada verano pueden beneficiarse del uso de tapones adaptados para nadar.
Eso sí, deben mantenerse limpios y completamente secos.
4. No permanezcas horas con el bañador mojado… ni con los oídos húmedos
Aunque solemos asociarlo al oído, la humedad mantenida durante muchas horas favorece diferentes infecciones cutáneas.
Tras el baño conviene secarse bien antes de seguir con otras actividades.
5. Evita rascarte el oído
Incluso una pequeña lesión puede convertirse en la puerta de entrada para bacterias.
Si notas picor persistente, consulta en la farmacia o con un profesional sanitario.
6. No compartas auriculares
Los auriculares pueden acumular bacterias y suciedad.
Además, si se utilizan con el oído todavía húmedo, dificultan la ventilación del conducto auditivo.

Qué hacer si notas los primeros síntomas
Actuar pronto puede evitar que la infección empeore.
Si comienzas a notar molestias:
- Evita bañarte durante unos días.
- Mantén el oído seco.
- No introduzcas bastoncillos.
- No utilices remedios caseros.
- Acude a la farmacia o al centro sanitario para una valoración.
Cuanto antes se inicie el tratamiento, antes desaparecerán las molestias.
Tratamiento de la otitis del nadador
El tratamiento dependerá de la intensidad de la infección. Como farmacéutica, te voy a dejar algunas opciones.
En la mayoría de los casos consiste en:
Gotas óticas
Son el tratamiento de elección.
Pueden contener:
- antibióticos
- corticoides
- antisépticos
- combinaciones de varios principios activos
Es importante completar todos los días de tratamiento aunque el dolor desaparezca antes.
Analgésicos
Si el dolor es intenso pueden recomendarse medicamentos para aliviarlo.
Seguir siempre las indicaciones del profesional sanitario y respetar las dosis recomendadas.
Mantener el oído seco
Durante el tratamiento conviene evitar:
- piscina
- playa
- inmersiones
- deportes acuáticos
Normalmente el baño puede retomarse cuando el profesional sanitario confirme que la infección ha desaparecido.
Qué NO debes hacer
Muchos casos empeoran precisamente por intentar solucionarlos en casa.
Evita:
❌ Introducir bastoncillos.
❌ Limpiar con horquillas o pinzas.
❌ Aplicar alcohol directamente.
❌ Echar aceite de oliva.
❌ Usar gotas antibióticas antiguas.
❌ Continuar bañándote con dolor.
❌ Automedicarte con antibióticos.
Los antibióticos no siempre son necesarios y, cuando lo son, deben ser los adecuados para el tipo de infección.
¿Cuándo acudir al médico?
Aunque muchas otitis externas evolucionan favorablemente, existen situaciones que requieren valoración médica cuanto antes.
Consulta si:
- el dolor es muy intenso
- aparece fiebre
- sale abundante pus
- el oído está completamente cerrado
- tienes diabetes
- estás inmunodeprimido
- el tratamiento no mejora los síntomas en 48-72 horas
- notas pérdida importante de audición
Nunca conviene dejar evolucionar una infección durante varios días esperando que desaparezca sola.

¿La otitis del nadador es contagiosa?
No.
No se transmite al compartir piscina ni por contacto con otras personas.
Lo que sí puede ocurrir es que varias personas desarrollen una infección si las condiciones favorecen la proliferación de bacterias, especialmente en piscinas con un mantenimiento deficiente.
¿Piscina o playa? ¿Dónde hay más riesgo?
Existe la creencia de que el agua del mar provoca más infecciones, pero no siempre es así.
De hecho, muchas otitis externas aparecen tras el baño en piscinas porque:
- el agua permanece más tiempo en el oído
- el cloro altera ligeramente la piel del conducto auditivo
- se realizan muchos baños seguidos durante el día
En playas con buena calidad del agua el riesgo puede ser incluso menor.
Lo realmente importante es secar bien el oído después del baño.
¿Los niños tienen más riesgo?
Sí.
Los niños suelen pasar muchas horas dentro del agua durante las vacaciones y, además, manipulan con frecuencia sus oídos.
Por ello es recomendable:
- secar bien los oídos después del baño
- enseñarles a no introducir objetos
- consultar ante las primeras molestias
Cuanto antes se diagnostique la infección, menos molestias tendrán y antes podrán volver a disfrutar del verano.
Preguntas frecuentes sobre la otitis del nadador
¿Puedo seguir nadando si me duele un poco el oído?
No es recomendable. Continuar bañándote puede agravar la inflamación y retrasar la recuperación.
¿Se cura sola?
Algunas molestias leves pueden mejorar, pero una infección bacteriana suele requerir tratamiento específico. Esperar demasiado puede hacer que el cuadro empeore.
¿Es recomendable usar secador?
Puede utilizarse con mucha precaución, a temperatura templada o fría y manteniéndolo a una distancia prudente del oído para favorecer el secado. Nunca emplees aire muy caliente ni acerques demasiado el secador.
¿Sirven las gotas preventivas?
En personas con episodios repetidos pueden recomendarse soluciones secantes o acidificantes, pero deben utilizarse únicamente siguiendo el consejo de un profesional sanitario y nunca si existe dolor intenso, perforación del tímpano o secreción.
¿Puedo usar auriculares mientras tengo otitis?
Lo mejor es evitarlos hasta que el oído esté completamente recuperado, ya que dificultan la ventilación del conducto auditivo y pueden aumentar la irritación.
Conclusión: disfruta del verano sin que una otitis te obligue a salir del agua
La otitis del nadador es una de las infecciones más frecuentes del verano, pero también una de las más fáciles de prevenir. Mantener los oídos secos, evitar el uso de bastoncillos y prestar atención a los primeros síntomas son medidas sencillas que pueden marcar la diferencia.
Si aparece dolor, picor o sensación de oído taponado tras un baño, no lo dejes pasar. Una valoración temprana y el tratamiento adecuado suelen resolver el problema en pocos días y ayudan a evitar complicaciones.
Recuerda que cada oído es diferente y que no todos los casos requieren el mismo abordaje. Ante cualquier duda, consulta con tu farmacéutico o con un profesional sanitario.
Aprovecho para dejarte un post que puede venirte bien para poner a punto tus defensas después del verano.





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